Para el día de las madres, nos reunimos para honrar la figura materna desde aquello que más nos inspira: el cuidado, la paciencia y los procesos hechos con intención. Compartimos un taller de pan de masa madre en Mesa Franca, donde cada gesto —amasar, esperar, crear— se convirtió en una forma de celebrar el amor que habita en lo cotidiano. Como el pan hecho lentamente, creemos en las cosas que toman tiempo: los vínculos, las tradiciones y las cosas creadas para durar. Una experiencia que nos reunió alrededor de la mesa, entre conversaciones, pan y calidez, recordándonos que lo más valioso siempre se construye con el tiempo ideal.