Recorrer sin prisa, expectantes, es descubrir la posibilidad de un tiempo dilatado, de una atención plena a lo que nos rodea. La contemplación como acto poético: habitar el aquí y el ahora, permitir que la espera nos devuelva la experiencia más simple y a la vez más compleja, la de estar presentes.
Un viaje por distintas etapas de la contemplación, la evocación, la promesa y la calma, en cuatro lenguajes donde mirar es un acto de pertenencia. Mundos frágiles, cambiantes e inasibles en la obra de Acuña. El ejercicio de subrayar que mirar un paisaje es también reconstruirlo en la obra de Rodríguez Badel, donde toda contemplación es ya una reinterpretación. Lo aparentemente trivial que encierra una quietud radical e íntima en la obra de Arenas. Las correspondencias entre valores y espiritualidad en los estudios cromáticos y del habitar de Ramírez Pica.
Lloveré, dijo la nube es un llamado a la espera, una invitación a recordar que nuestros universos personales y colectivos solo se revelan en su plenitud cuando aceptamos la pausa. Una promesa suspendida en el aire: la certeza de que algo está por suceder, aunque todavía no caiga.
ÁLVARO RODRÍGUEZ BADEL | DANIEL ACUÑA | MARÍA CAMILA ARENAS | SEBASTIÁN RAMÍREZ PICA
Curaduría: Laura González Saavedra
