Ansgar Vogt

Colombia es: Amor y Talento por el cine

Ansgar Vogt es programador y guionista alemán y hace parte del equipo del Festival de Cine de Cartagena de Indias desde 2018. Su labor se ha manifestado desde la curaduría y guía artística del festival de cine más antiguo de Latinoamérica y un referente cultural en Iberoamérica y el mundo. Cada año este festival reúne a miles de personas en torno al cine como espacio de diversidad, inclusión y transformación cultural.

— Ansgar Volt

1- ¿Cómo llegaste a ser el director artístico del festival de cine más antiguo de Latinoamérica, el FICCI?

Conocí al antiguo director artístico del FICCI en 2018 en Brasil, en un festival de cine en el que ambos formábamos parte del jurado. Por aquel entonces trabajaba para la sección «Forum» del Festival Internacional de Cine de Berlín. A través de él, empecé a sentirme vinculado al FICCI y, cuando Felipe Aljure decidió dimitir tras cinco años en el cargo, se me consideró candidato para el puesto de director artístico.

“Vivimos en una época en la que el sector audiovisual está en constante transformación. Sin embargo, en Colombia parece haber una constante: el amor y el talento por el cine. Eso me impresionó profundamente y a día de hoy me sigue conmoviendo.”

2- En qué se basó tu visión artística para la edición 65 del FICCI?

Todo empezó con una imagen que conservo con claridad de una edición del FICCI: una proyección con entradas agotadas en la que el público estaba compuesto casi exclusivamente por jóvenes, además de ser profundamente diverso desde el punto de vista étnico. Esa escena me causó una impresión muy fuerte. Ahí entendí que en Colombia hay muchísimos jóvenes apasionados por el cine y que eso no es algo que se pueda dar por sentado.

Vivimos en una época en la que el sector audiovisual está en constante transformación. Sin embargo, en Colombia parece haber una constante: el amor y el talento por el cine. Eso me impresionó profundamente y a día de hoy me sigue conmoviendo.

Fue entonces que di con una idea central. Es valioso que los jóvenes vean películas en el festival, pero sería mucho más significativo que no fueran únicamente espectadores «pasivos»; sino que pudieran participar activamente en su construcción, dejando su propia huella. De modo que la visión artística se centró en eso: en que los jóvenes cineastas no solo vieran cine, sino que se involucraran en todos los niveles y en todas las áreas del FICCI.

De esa reflexión nació el Ópera Prima Lab. Sentíamos que era necesario crear un espacio para fomentar el desarrollo de las primeras obras de nuevos talentos. La iniciativa busca apoyar proyectos de ópera prima colombiana en sus fases iniciales —cuando el guión aún está en una etapa muy temprana—, seleccionando los más prometedores y conectándolos con cineastas de renombre internacional que fungen como mentores para acompañar su desarrollo.

Desde entonces, hemos logrado involucrar activamente a jóvenes cineastas en el FICCI, y el Ópera Prima Lab se ha convertido, en apenas tres años, en un éxito extraordinario. Hoy pueden postularse cineastas debutantes de toda América Latina, además de España y Portugal, y este año recibimos más de 500 candidaturas. Es solo un ejemplo entre muchos, ¿sabes?, pero resume bien el enfoque general: fomentar el talento juvenil. Estamos creando un segundo hogar para cineastas emergentes en Latinoamérica, y hasta ahora el concepto está funcionando a la perfección.

3- Cómo ves el cine colombiano en el contexto global? ¿Por qué Colombia?

Colombia es uno de los países que, año tras año, produce cine de gran calidad, y con una consistencia notable en comparación con muchos otros contextos. A esto se suma la solidez de todos los segmentos y géneros: cada año encuentro películas experimentales de gran nivel, así como obras potentes dentro del cine de autor.

El cine colombiano goza hoy de un reconocimiento internacional sostenido: está presente en los grandes festivales y recibe numerosos premios y galardones. Me gusta pensar el FICCI como una plataforma de servicios que busca contribuir a que ese cine siga recibiendo la atención que merece.

Por eso, cada año invitamos a multiplicadores, actores clave y responsables de toma de decisiones a nivel internacional, con el objetivo de mostrar la fuerza, el carisma y la calidad del cine colombiano. El interés ha crecido considerablemente, y el número de invitados internacionales que acuden al FICCI no deja de aumentar.

En el festival trabajamos para poner en contacto a cineastas colombianos con interlocutores nacionales e internacionales a través de conexiones directas y personalizadas. Creo que quien viene al festival puede ver el futuro del cine colombiano; y bueno, quien no viene, se pierde algo decisivo.

Para mí es un honor canalizar toda esta energía en la plataforma del FICCI, en un entorno tan dinámico. Estoy convencido de que el futuro de los festivales pasa por consolidarse como eventos sociales impulsados por el cine. Mi objetivo es crear, en cada edición, seis días cargados de energía, sostenidos por la máxima calidad cinematográfica que podemos ofrecer.

“En todas partes hay cine magnífico por descubrir, también en el FICCI 65. Por eso, mi invitación es a ver tantas películas como sea posible y a que cada espectador encuentre su propia película favorita. Y, sobre todo, a compartirla: siempre es fascinante descubrir qué han encontrado los demás.”

4- ¿Cómo llegaste al mundo del cine y de los festivales?

Durante mis estudios empecé a trabajar en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Mi primer rol fue muy básico: revisaba las entradas en el acceso a las salas. Con el tiempo pasé a ser responsable de sala durante la Berlinale, y posteriormente me incorporé al comité de preselección de cine independiente estadounidense.

Más adelante fui nombrado miembro del comité de selección de la sección Forum de la Berlinale, una etapa que se extendió durante quince años. En ese recorrido, mi atención se centró inicialmente en el cine asiático, y en particular en las óperas primas.

Diría que el interés por las nuevas generaciones y por las voces emergentes del cine mundial forma parte de mi ADN, construido a lo largo de mi trayectoria en festivales. El siguiente paso fue, en 2023, asumir la dirección artística del FICCI.

5. Cuál es tu película favorita y por qué?

Me encanta esta pregunta precisamente porque no puedo responderla de forma definitiva. No tengo una sola película favorita. El panorama cinematográfico está en constante movimiento y cada año aparecen obras extraordinarias, así que incluso esa idea —la de una “favorita” o un top ten— está siempre cambiando.

Lo que sí puedo decir es que estoy abierto a todos los segmentos y géneros. Me interesan tanto las propuestas experimentales como los grandes éxitos de taquilla. Todo depende del momento, del estado de ánimo y del contexto.

En todas partes hay cine magnífico por descubrir, también en el FICCI 65. Por eso, mi invitación es a ver tantas películas como sea posible y a que cada espectador encuentre su propia película favorita. Y, sobre todo, a compartirla: siempre es fascinante descubrir qué han encontrado los demás.